OTR.

LUCE
 “En distintos lugares” 
 6 oct. - 1 dic. ´22 

LUCE
“En distintos lugares”
6 oct. - 1 dic. ´22



Una conversación a propósito de LUCE.
“ En distintos lugares”


Elsa Paricio y LUCE



Elsa. Hace un año que te hice la propuesta de exponer en OTR. y en ese tiempo he viajado tres veces a Valencia a conocer tu trabajo. Se podría decir que hemos recorrido la ciudad (tu ciudad) paseando por dentro de las carreteras en plena oscuridad, nos hemos colado en el puerto a tomar el sol, hemos atravesado desagües, huertas, el circuito de alta velocidad (en vespa), escalado entre costillas de Calatrava.. Te hice esta propuesta porque tenía algunas preguntas para ti y que te he hecho ya muchas veces: ¿se pueden traducir todas esas experiencias al espacio expositivo? ¿cómo te relacionas con lo que es tu práctica, y la práctica de compartirla fuera del lugar donde están sucediendo? No sé si tiene sentido responderlas ni hoy ni con palabras, pero me encantaría tener una conversación en torno a esa inquietud que ha sobrevolado todo el proceso de este montaje y compartirla.

LUCE. He de decir que me siento muy cómodo en el escenario de mi ciudad, Valencia, que es donde genero siempre mis estímulos y donde la gente ha podido ver esos vínculos con los espacios y la manera que yo he trabajado en ellos. El ejercicio de llevarlo a otras ciudades u otros contextos, supone un reto a la vez que una oportunidad para reunir estos descubrimientos. Cuando me planteaste la propuesta de OTR. había una premisa de intervenir en el espacio como intervengo en otros, que me suponía la verdad un dilema: yo trabajo sobre escenarios ya dados y genero intervenciones en muchas ocasiones minúsculas; pequeñas acciones que sacan cualidades nuevas de esos mismos espacios. En OTR. el planteamiento inicial fue la instalación del sótano. La primera idea que me vino era la de oscuridad, pero no la de aprovechar ese espacio que ya era oscuro, sino aprovechar esas condiciones para para crear algo que se parece a otros lugares que yo habito.

E.

Es verdad que esta propuesta nace de otra invitación, que fue participar en AragonPark en 2021, donde haces una pequeñísima intervención en una tubería que conecta dos salas oscuras.

L.

Sí, intervenía sobre unas tuberías que ya existían. Como decía, el escenario ya estaba dado y perforé sobre estas tuberías una frase que era "el lugar de paso". Hacía alusión al propio lugar y también un poco a mi situación, un poco de Madrid frente a la Valencia, que es mi lugar de origen.

E.

Después de esos días entendí que para ti intervenir un espacio no es presenciarte en un lugar desconocido y que suceda la magia, sino que requiere un estar muy concreto y que aquello fue algo precipitado. Lo pensé mucho tiempo.. supongo que por eso, en mi convivencia con esa sala oscura de OTR. que conozco tan bien, pensé que podríamos volver a intentarlo; como un aprendizaje juntos, conversar sobre esa experiencia a través de la práctica de esta exposición.

L.

Si, hay algo que en todo lo que no es mi cotidianidad, mis recorridos diarios fuera de mi ciudad, me supone un esfuerzo mucho mayor. En Aragón Park intenté una práctica que no me generara mucho estrés o que la resolución fuera sencilla. En OTR. decidí al final repensar esta pieza a nivel expositivo: creo que es la primera vez, o al menos a este nivel, que he transformado un espacio interior añadiendo elementos que no existían. Para mí eso es la gran diferencia de otras propuestas expositivas. Una vez hecho el trabajo y pensando desde el ahora, veo gracias a tu ayuda y la de Samuel se ha podido ver un buen resultado. Yo desde mis intereses más cercanos y mis capacidades solo como individuo no hubiese sido capaz de hacerlo y de hecho no soy capaz. Aunque estoy muy satisfecho de la propuesta no quisiera en realidad alimentar mi futuro en exceso de estas experiencias, al menos a corto plazo: mi trabajo y mi persona son felices en el contexto urbano, y realmente me estimulo con todo eso. Por ejemplo, para el desarrollo de la exposición hemos estado 15 días metidos en un lugar, y me genera cierta controversia frente a toda mi práctica que es un poco más espontánea.

El ejercicio de cara al espectador ha sido traer sensaciones a este espacio desde otros lugares donde las reconozco y que ya existen de por sí. Aprovechando que hemos generado ese contexto, también alimentarlo con códigos de mi práctica artística a través del texto, la luz, el cuerpo, etcétera.. es curioso que al final hayamos tenido que crear incluso el escenario para sumergir al espectador en ellas.

E.

Cuando utilizas la palabra escenario me lleva casi a la pregunta inicial, que es cómo llevar o traducir estas experiencias sin hacer un teatro, y que sea una experiencia con la misma verdad que tiene colarse contigo en el sumidero de una vía de servicio. ¿Cómo hablar de otro lugar sin pervertirlo de algún modo?

L.

Todo es teatro, estamos generando un escenario. Generamos ciertas comodidades para acercar a unas experiencias conforme yo las vivo porque son situaciones mucho más crudas, no son habitables. Lo vivo así porque es acercar a la gente a unas emociones que igual por edad, condición o ideología, no accederían a esos espacios… pero sí es una verdad que todos esos textos y toda esa oscuridad y todo ese miedo que comparto existen allí. A nivel de sensación de oscuridad, lo que se completa en los textos que aparecen, el circuito que se genera de agacharse un poco, las manos por delante de la cabeza, los ojos que terminan acostumbrándose a esa oscuridad, los tramos donde hay mayor incertidumbre y miedo… eso está en mi práctica diaria y está también en esta pieza.

E.

Aunque hables de escenificación, a mí se me ha quitado la duda de que la exposición pudiera ser una ficción. He estado contigo en esos lugares y las sensaciones que dispara me trasladan allí pero no las imitan, sino que las completan de otro modo, abren nuevas dimensiones. Debajo de una carretera donde no ves nada, donde no sabes si te vas a dar en la cabeza, que has tenido que trepar para llegar, no sabes si hay ruido porque hay silencio, la humedad.. todo resultaba conocido pero desconcertante. Admito que esta instalación me ha parecido muy estimulante porque me sitúa entre una pieza vivida y otra imaginada, con la paradoja de que es la vivida la que recuerdo como imaginada.

Sin embargo, pensando a la vez en la parte de arriba, creo que la intervención ha sucedido de un modo totalmente natural, no sé si opinas lo mismo.

L.

La primera sensación que me generó ese espacio era la poca altura que tiene. Eso me hizo pensar en escenarios reales de ciudad donde me sitúo con el mismo cuerpo: tanto el ejemplo inicial del puente en la oscuridad, como otros lugares que son estrechos y que no están pensados para el curso de la gente. Aquí se pone en valor esa situación a través del gesto pictórico, y me gusta además vincularlo con la pieza “hasta dónde llego yo” a la entrada de la exposición, porque generó cierta popularización de mi trabajo en torno al uso de la pintura. Para mí la pintura a través del graffiti ha existido desde el inicio. Mi vínculo con la actividad artística viene de haber pintado graffiti en la calle y haber puesto en valor no tanto el resultado sino el proceso y las situaciones que me genera el pintar. Piezas como esta donde pinto el techo con la cabeza, completan y continúan dialogando de ese uso de la pintura y los espacios.

La propuesta que se ve finalmente en la sala parte de una acción donde me relaciono con el techo utilizando unos cascos modificados con pinceles y brochas. Todos los elementos que aparecen en esta intervención son igual de importantes: los recipientes, que son botes de pintura cortados en diagonal, permiten el acceso con la brocha cuando el casco se coloca en la cabeza. Además en los botes hay varios colores, son colores también reciclados y reutilizados. Me gusta trabajar así porque me delimita mucho la toma de decisiones y al final lo que me interesa son los procesos: me interesa más el proceso de encontrar esta pintura y hacer una pequeña selección que poder elegir de un abanico. Esto me remonta a otras experiencias que he tenido por ejemplo con la pintura y los útiles de pintar, como “Estudio de verano”.  

También me gusta la idea en la performance la parte de los gestos de mi cuerpo, el esfuerzo físico y cómo se relaciona con techo y con el suelo, con la mancha, el goteo.. cómo se van leyendo todas esas capas de información de cosas que ocurren. Otra cosa muy interesante, que ha sido un poco a posteriori, ha sido la idea de que a través del secado de la pintura se han endurecido los propios pinceles o incluso el propio entorno, donde se genera como una escultura, que es algo que me parece que completa toda esta investigación.

E.

Me encanta que esta pieza haya sucedido aquí como pintura y como espacio, dentro, desde fuera. Pero contigo en realidad siempre es fuera, ¿no?

Me vienen a la cabeza de esos paseos por Valencia, los famosos Lucitour y cómo describes los cambios de la ciudad a través de tus pintadas, también las que desaparecen, y de tu relación con lo residual, de lo que no está, del sustraer.. pero que esa misma ausencia amplifica nuevos mensajes a través del recuerdo, de la palabra, o la luz.. Me acuerdo de ir a no ver una de tus intervenciones en una vaya sabiendo que no estaba encendida (pero la imaginamos), o de escucharte con nostalgia sobre una pieza que ya no existe, un muro para construir con una sola mano, y cuyo registro está en esta exposición.. cuanto más lo pienso tus obras se me mezclan y como un todo y cobran sentido juntas. Lo digo en alto y veo los agujeros en las latas igual que los agujeros en los toldos y me acuerdo cuando surgió la idea, el la visita de tu exposición en el IVAM, de instalar la pieza con la que has invadido la calle donde estamos ahora.

L.

En esta ocasión sí que he podido dar pie a la salida de una serie de piezas que había pensado hace tiempo, pero justo no se trata de sustraer sino de añadir. Con esta idea quería, que a partir de un toldo desplegado y sumando materiales (este también residuos), poder generar un espacio delimitado y pensarlo además como prolongación del espacio expositivo en el espacio urbano. Sacar el dentro a fuera, añadir para restar. De pronto hemos fabricado una sala nueva, una recepción que justo subraya un tema que me interesa mucho: la idea de tomarme ciertas libertades en el espacio publico para concebir mi obra.

E.

Además es aquí es donde vamos a alojar esta conversación.

L.

Si, de hecho, no es simplemente una prolongación del espacio, sino que con el mínimo gesto de alojar unas hojas lo estamos dotando de una funcionalidad, que entra verdaderamente dentro de mis intereses artísticos. También dar gracias a Mariola, que es la chica que nos ayudó a coser. Como decía antes, para que este proceso haya sucedido, es necesaria la suma de habilidades de otras.

E.

Nosotros como espacio y yo como acompañante, te lo agradecemos enormemente. Sabemos que detrás de cada pieza y cada muestra hay muchísima gente ayudando y aportando, que al final hace posible que este lugar de cabida a la experimentación donde aprender y crecer. También un espacio, este, es la suma de todas las exposiciones que se han realizado y es difícil no mirarlo con el recuerdo de cómo otros lo han transformado también. Estoy particularmente contenta y sorprendida del nuevo modo en que lo podré mirar a partir de ahora, espero que tú también. Muchas gracias LUCE.


L.

Muchas gracias a vosotros también.



Madrid, 6 octubre de 2022.

Una conversación a propósito de LUCE.
“ En distintos lugares”


Elsa Paricio y LUCE



Elsa. Hace un año que te hice la propuesta de exponer en OTR. y en ese tiempo he viajado tres veces a Valencia a conocer tu trabajo. Se podría decir que hemos recorrido la ciudad (tu ciudad) paseando por dentro de las carreteras en plena oscuridad, nos hemos colado en el puerto a tomar el sol, hemos atravesado desagües, huertas, el circuito de alta velocidad (en vespa), escalado entre costillas de Calatrava.. Te hice esta propuesta porque tenía algunas preguntas para ti y que te he hecho ya muchas veces: ¿se pueden traducir todas esas experiencias al espacio expositivo? ¿cómo te relacionas con lo que es tu práctica, y la práctica de compartirla fuera del lugar donde están sucediendo? No sé si tiene sentido responderlas ni hoy ni con palabras, pero me encantaría tener una conversación en torno a esa inquietud que ha sobrevolado todo el proceso de este montaje y compartirla.

LUCE. He de decir que me siento muy cómodo en el escenario de mi ciudad, Valencia, que es donde genero siempre mis estímulos y donde la gente ha podido ver esos vínculos con los espacios y la manera que yo he trabajado en ellos. El ejercicio de llevarlo a otras ciudades u otros contextos, supone un reto a la vez que una oportunidad para reunir estos descubrimientos. Cuando me planteaste la propuesta de OTR. había una premisa de intervenir en el espacio como intervengo en otros, que me suponía la verdad un dilema: yo trabajo sobre escenarios ya dados y genero intervenciones en muchas ocasiones minúsculas; pequeñas acciones que sacan cualidades nuevas de esos mismos espacios. En OTR. el planteamiento inicial fue la instalación del sótano. La primera idea que me vino era la de oscuridad, pero no la de aprovechar ese espacio que ya era oscuro, sino aprovechar esas condiciones para para crear algo que se parece a otros lugares que yo habito.

E.

Es verdad que esta propuesta nace de otra invitación, que fue participar en AragonPark en 2021, donde haces una pequeñísima intervención en una tubería que conecta dos salas oscuras.

L.

Sí, intervenía sobre unas tuberías que ya existían. Como decía, el escenario ya estaba dado y perforé sobre estas tuberías una frase que era "el lugar de paso". Hacía alusión al propio lugar y también un poco a mi situación, un poco de Madrid frente a la Valencia, que es mi lugar de origen.

E.

Después de esos días entendí que para ti intervenir un espacio no es presenciarte en un lugar desconocido y que suceda la magia, sino que requiere un estar muy concreto y que aquello fue algo precipitado. Lo pensé mucho tiempo.. supongo que por eso, en mi convivencia con esa sala oscura de OTR. que conozco tan bien, pensé que podríamos volver a intentarlo; como un aprendizaje juntos, conversar sobre esa experiencia a través de la práctica de esta exposición.

L.

Si, hay algo que en todo lo que no es mi cotidianidad, mis recorridos diarios fuera de mi ciudad, me supone un esfuerzo mucho mayor. En Aragón Park intenté una práctica que no me generara mucho estrés o que la resolución fuera sencilla. En OTR. decidí al final repensar esta pieza a nivel expositivo: creo que es la primera vez, o al menos a este nivel, que he transformado un espacio interior añadiendo elementos que no existían. Para mí eso es la gran diferencia de otras propuestas expositivas. Una vez hecho el trabajo y pensando desde el ahora, veo gracias a tu ayuda y la de Samuel se ha podido ver un buen resultado. Yo desde mis intereses más cercanos y mis capacidades solo como individuo no hubiese sido capaz de hacerlo y de hecho no soy capaz. Aunque estoy muy satisfecho de la propuesta no quisiera en realidad alimentar mi futuro en exceso de estas experiencias, al menos a corto plazo: mi trabajo y mi persona son felices en el contexto urbano, y realmente me estimulo con todo eso. Por ejemplo, para el desarrollo de la exposición hemos estado 15 días metidos en un lugar, y me genera cierta controversia frente a toda mi práctica que es un poco más espontánea.

El ejercicio de cara al espectador ha sido traer sensaciones a este espacio desde otros lugares donde las reconozco y que ya existen de por sí. Aprovechando que hemos generado ese contexto, también alimentarlo con códigos de mi práctica artística a través del texto, la luz, el cuerpo, etcétera.. es curioso que al final hayamos tenido que crear incluso el escenario para sumergir al espectador en ellas.

E.

Cuando utilizas la palabra escenario me lleva casi a la pregunta inicial, que es cómo llevar o traducir estas experiencias sin hacer un teatro, y que sea una experiencia con la misma verdad que tiene colarse contigo en el sumidero de una vía de servicio. ¿Cómo hablar de otro lugar sin pervertirlo de algún modo?

L.

Todo es teatro, estamos generando un escenario. Generamos ciertas comodidades para acercar a unas experiencias conforme yo las vivo porque son situaciones mucho más crudas, no son habitables. Lo vivo así porque es acercar a la gente a unas emociones que igual por edad, condición o ideología, no accederían a esos espacios… pero sí es una verdad que todos esos textos y toda esa oscuridad y todo ese miedo que comparto existen allí. A nivel de sensación de oscuridad, lo que se completa en los textos que aparecen, el circuito que se genera de agacharse un poco, las manos por delante de la cabeza, los ojos que terminan acostumbrándose a esa oscuridad, los tramos donde hay mayor incertidumbre y miedo… eso está en mi práctica diaria y está también en esta pieza.

E.

Aunque hables de escenificación, a mí se me ha quitado la duda de que la exposición pudiera ser una ficción. He estado contigo en esos lugares y las sensaciones que dispara me trasladan allí pero no las imitan, sino que las completan de otro modo, abren nuevas dimensiones. Debajo de una carretera donde no ves nada, donde no sabes si te vas a dar en la cabeza, que has tenido que trepar para llegar, no sabes si hay ruido porque hay silencio, la humedad.. todo resultaba conocido pero desconcertante. Admito que esta instalación me ha parecido muy estimulante porque me sitúa entre una pieza vivida y otra imaginada, con la paradoja de que es la vivida la que recuerdo como imaginada.

Sin embargo, pensando a la vez en la parte de arriba, creo que la intervención ha sucedido de un modo totalmente natural, no sé si opinas lo mismo.

L.

La primera sensación que me generó ese espacio era la poca altura que tiene. Eso me hizo pensar en escenarios reales de ciudad donde me sitúo con el mismo cuerpo: tanto el ejemplo inicial del puente en la oscuridad, como otros lugares que son estrechos y que no están pensados para el curso de la gente. Aquí se pone en valor esa situación a través del gesto pictórico, y me gusta además vincularlo con la pieza “hasta dónde llego yo” a la entrada de la exposición, porque generó cierta popularización de mi trabajo en torno al uso de la pintura. Para mí la pintura a través del graffiti ha existido desde el inicio. Mi vínculo con la actividad artística viene de haber pintado graffiti en la calle y haber puesto en valor no tanto el resultado sino el proceso y las situaciones que me genera el pintar. Piezas como esta donde pinto el techo con la cabeza, completan y continúan dialogando de ese uso de la pintura y los espacios.

La propuesta que se ve finalmente en la sala parte de una acción donde me relaciono con el techo utilizando unos cascos modificados con pinceles y brochas. Todos los elementos que aparecen en esta intervención son igual de importantes: los recipientes, que son botes de pintura cortados en diagonal, permiten el acceso con la brocha cuando el casco se coloca en la cabeza. Además en los botes hay varios colores, son colores también reciclados y reutilizados. Me gusta trabajar así porque me delimita mucho la toma de decisiones y al final lo que me interesa son los procesos: me interesa más el proceso de encontrar esta pintura y hacer una pequeña selección que poder elegir de un abanico. Esto me remonta a otras experiencias que he tenido por ejemplo con la pintura y los útiles de pintar, como “Estudio de verano”.  

También me gusta la idea en la performance la parte de los gestos de mi cuerpo, el esfuerzo físico y cómo se relaciona con techo y con el suelo, con la mancha, el goteo.. cómo se van leyendo todas esas capas de información de cosas que ocurren. Otra cosa muy interesante, que ha sido un poco a posteriori, ha sido la idea de que a través del secado de la pintura se han endurecido los propios pinceles o incluso el propio entorno, donde se genera como una escultura, que es algo que me parece que completa toda esta investigación.

E.

Me encanta que esta pieza haya sucedido aquí como pintura y como espacio, dentro, desde fuera. Pero contigo en realidad siempre es fuera, ¿no?

Me vienen a la cabeza de esos paseos por Valencia, los famosos Lucitour y cómo describes los cambios de la ciudad a través de tus pintadas, también las que desaparecen, y de tu relación con lo residual, de lo que no está, del sustraer.. pero que esa misma ausencia amplifica nuevos mensajes a través del recuerdo, de la palabra, o la luz.. Me acuerdo de ir a no ver una de tus intervenciones en una vaya sabiendo que no estaba encendida (pero la imaginamos), o de escucharte con nostalgia sobre una pieza que ya no existe, un muro para construir con una sola mano, y cuyo registro está en esta exposición.. cuanto más lo pienso tus obras se me mezclan y como un todo y cobran sentido juntas. Lo digo en alto y veo los agujeros en las latas igual que los agujeros en los toldos y me acuerdo cuando surgió la idea, el la visita de tu exposición en el IVAM, de instalar la pieza con la que has invadido la calle donde estamos ahora.

L.

En esta ocasión sí que he podido dar pie a la salida de una serie de piezas que había pensado hace tiempo, pero justo no se trata de sustraer sino de añadir. Con esta idea quería, que a partir de un toldo desplegado y sumando materiales (este también residuos), poder generar un espacio delimitado y pensarlo además como prolongación del espacio expositivo en el espacio urbano. Sacar el dentro a fuera, añadir para restar. De pronto hemos fabricado una sala nueva, una recepción que justo subraya un tema que me interesa mucho: la idea de tomarme ciertas libertades en el espacio publico para concebir mi obra.

E.

Además es aquí es donde vamos a alojar esta conversación.

L.

Si, de hecho, no es simplemente una prolongación del espacio, sino que con el mínimo gesto de alojar unas hojas lo estamos dotando de una funcionalidad, que entra verdaderamente dentro de mis intereses artísticos. También dar gracias a Mariola, que es la chica que nos ayudó a coser. Como decía antes, para que este proceso haya sucedido, es necesaria la suma de habilidades de otras.

E.

Nosotros como espacio y yo como acompañante, te lo agradecemos enormemente. Sabemos que detrás de cada pieza y cada muestra hay muchísima gente ayudando y aportando, que al final hace posible que este lugar de cabida a la experimentación donde aprender y crecer. También un espacio, este, es la suma de todas las exposiciones que se han realizado y es difícil no mirarlo con el recuerdo de cómo otros lo han transformado también. Estoy particularmente contenta y sorprendida del nuevo modo en que lo podré mirar a partir de ahora, espero que tú también. Muchas gracias LUCE.


L.

Muchas gracias a vosotros también.



Madrid, 6 octubre de 2022.
Horario oficial 
“En distintos lugares”

Inauguración:
Jueves 6 octubre - 19h
Sábado 8 oct. - 11 - 14h

ESTAMPA:
Viernes 14 oct: 11- 14h
Sábado 15 oct: 11-14h

Aperturas:
Sábado 22 oct: 11-14h
Jueves 3 nov: 19h
Sábado 12 nov: 11-14h
Sábado 19 nov: 11-14h
Sábado 26 nov: 11-14h

Clausura
Jueves 1 dic: 19h

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OTR. espacio de arte
José Trujillo y Elsa López
Dirección artística
Elsa Paricio

Asistencia técnica
Mauro Vallejo y Luz Prado

Fotografía
Mismo Visitante

Asesoría colección
Marlon de Azambuja
Calle San Eugenio, 10. Madrid
(Metro Antón Martín)

Contacto
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Instagram
@espacio_otr